Innovación y Economía Circular: el futuro de los plásticos.

Cuando esta revista esté circulando, habrá finalizado la quinta sesión del Comité Intergubernamental de Negociación para elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plásticos, (INC-5), prevista para el 25 de noviembre y el 1 de diciembre de 2024 en el Centro de Exposiciones y Convenciones de Busan (República de Corea).

El aumento de la contaminación por plásticos, incluso en el medio marino, representa un grave problema para el medio ambiente y la salud humana a escala mundial, es innegable y frente a las cifras hay que reconocer que el anhelo de algunos países de reducir la producción mundial de plásticos es una meta con muy pocas posibilidades de éxito, mientras no se enfoque en indicadores medibles, justos y posibles.

La población crece y ese crecimiento per se es el mayor impulso que tiene el plástico para crecer en producción y en generación de residuos, por su amplitud de aplicaciones, funcionabilidad y bajo costo; sin embargo si es posible buscar que se reduzca el consumo per cápita.  América del Norte consume 195 kilogramos al año por persona, la UE 187 kilogramos al año, China 138 kilogramos al año y el resto del mundo en promedio consume  29 kilogramos al año; sin embargo los dirigentes de estos países (resto del mundo) son los más entusiasmados con la idea de reducir la producción de plástico; sin un análisis socio económico de este impacto en su población, usualmente más pobre que la de EEUU, la UE o Asia.

Un grupo de investigadores de  la Universidad de Berkeley propone 4 acciones para reducir en el mediado plazo la contaminación por plástico, que coincidentemente es la línea que promueve la industria plástica ecuatoriana.  La medida más efectiva sería la introducción de una tasa de reciclaje del 40 por ciento. Con ella se podría reducir a más de la mitad la cantidad de residuos plásticos que se eliminan incorrectamente, escribe el equipo de investigación dirigido por Samuel Pottinger en la revista Science.  Recordar que Europa anda por tasas de 6%, mientras Ecuador únicamente en PET llega a reciclar a tasas superiores al 80% aunque en el total de plásticos es probable que no lleguemos al 20%.  Estas cifras mas allá de su valor nos dan la esperanza de que si es posible y que tenemos mucho por hacer.

También son necesarias inversiones en gestión de residuos, tanto de los GAD´s como del sector privado y así como limitar y regular a mediano plazo la producción de  productos plásticos que no sean 100% reciclables.  En esta línea tenemos la obligación de incorporar tecnologías que permitan optimizar el uso de los recursos, diseñar productos más sostenibles que permitan asegurar su reincorporación al ciclo productivo.  Estar atentos y vigilantes para evitar la incorporación de productos y aditivos que prometen su biodegradación o compostaje, cuando en realidad no lo son, no cumplen la normativa internacional y son un engaño para el consumidor y para el ambiente.   Esto nos lleva a la necesidad de normalizar mecanismos de evaluación de las huellas ambientales plásticas cuantificables y comparables con los productos que se presentan como sustitutos.  La ciencia ha comprobado que, usualmente, el ciclo de vida de los plásticos determina una huella ambiental menor que la mayoría de los productos que hoy se presentan como sustitutos.

Si estas medidas no fueran suficiente en el mediado plazo se deberá evaluar la imposición de aranceles que permitan la valoración de los residuos para incentivar su recolección y su incorporación a la cadena productiva.  Para esto es necesario capacitación a los usuarios, iniciando desde la Escuela y reformas a las ordenanzas municipales para facilitar la recolección diferenciada de los residuos reciclables, pero además la articulación del ministerio de la producción, con la academia, la industria y las instituciones financieras internacionales para obtener recursos para financiar la creación de capacidad, asistencia tecnológica y transferencia de tecnología, incluida la cooperación internacional

Creemos firmemente que el camino hacia un futuro más sustentable requiere el compromiso y el esfuerzo de cada uno de nosotros. El compromiso de ASEPLAS no se limita únicamente a impulsar la transformación dentro del sector; también colaboramos activamente con actores públicos, privados y la sociedad civil para crear conciencia sobre la importancia de la economía circular y para asegurar que el desarrollo de la industria sea responsable y beneficioso para todos.

Juntos, podemos construir un futuro donde el plástico sea un aliado en el cuidado de nuestro planeta y en la mejora de la calidad de vida de todos.

Gracias a nuestros socios, patrocinadores, colaboradores y lectores por ser parte de este compromiso. Sigamos trabajando unidos hacia un mañana más sostenible.

 

Ing. Jorge Luis Mórtola

Presidente de ASEPLAS